No todos los enfermos van a desarrollar todos los síntomas que vamos a mencionar. Ni hay dos enfermos iguales y por consiguiente, el grado de severidad, la afectación y la evolución clínica van a ser distintas en cada persona afectada.

Es importante distinguir lo síntomas de la enfermedad de las complicaciones derivadas de los fármacos utilizados como tratamiento, y que es ocasiones son bastante severas e incapacitantes.

Los síntomas suelen iniciarse de una manera lenta y progresiva. Son muy variados y suelen ser unilaterales o claramente asimétricos. Pueden fluctuar a lo largo del día.

A veces el primer síntoma es un estado depresivo o que el afectado empieza a percibir dificultades para realizar alguna de las actividades cotidianas; o sentir torpeza motora en alguna extremidad, disgrafía, disartria, dificultades para andar y mantener el equilibrio e incluso, puede ocurrir que sean los familiares del afectado los que noten que realiza las actividades con más lentitud de lo habitual. En otras ocasiones, las complicaciones articulares secundarias a los trastornos motores pueden ser el motivo de consulta con un médico.

SÍNTOMAS FUNDAMENTALES

Bradicinesia

Este término se refiere a que la magnitud y la velocidad de los movimientos están reducidas. Afecta más a los movimientos automáticos que a los voluntarios y aprendidos.
En los enfermos de Parkinson, los movimientos automáticos están reducidos o perdidos y lo vemos por ejemplo, en que parpadean poco; tienen la cara sin expresión como si fuera una máscara (facies anímica); no presentan movimientos asociados de las manos; no balancean los brazos al caminar; tragan mal la saliva, etc.
Los movimientos voluntarios también están alterados, sobre todo si son secuenciales o repetitivos. Podemos ver como el afectado camina con pasos pequeños y lentamente, el habla se torna más lenta y suave, la escritura cada vez es más pequeña y junta y después de unas pocas palabras se hace ininteligible; acciones como cortar, cepillar o batir pueden volverse imposibles, lo mismo que abotonarse y atar los zapatos.
Sin embargo, movimientos coordinados y complejos pueden estar poco afectados y así podemos ver a una persona con Parkinson conducir un coche sin dificultad. Esta selectividad de afectación del movimiento da lugar a las llamadas cinesias paradójicas, que consisten que tienen serias dificultades para realizar algunos movimientos más o menos automatizados y puedan realizar mejor los aprendidos. Algunos pacientes las utilizan para mejorar su situación funcional o para salir de situaciones de bloqueo motor global o de la marcha. Así, por ejemplo, es frecuente que algunos enfermos puedan correr o ir en bicicleta con menos dificultades de las que tienen para andar normalmente. O que tengan problemas para iniciar la marcha y sin embargo, puedan bailar perfectamente.

Rigidez

Este síntoma se debe a un cambio en el tono muscular asociado a un aumento de la resistencia de las diferentes partes de cuerpo al movimiento.

Temblor

Pequeñas sacudidas que pueden producirse en manos y pies, son más frecuentes en reposo, suelen mejoran cuando se realiza alguna tarea y empeoran ante situaciones de estrés. Este temblor suele ser más pronunciado en una parte del cuerpo.

Inestabilidad postural

El equilibrio y la postura se deterioran a medida que avanza la enfermedad aumentando el riesgo de caídas. Esto además produce inseguridad a la persona a la hora de moverse.

OTROS SÍNTOMAS

Se han descrito muchos otros síntomas secundarios, alguno de ellos secundarios a los fundamentales. Destacan: depresión, hiperhidrosis, seborrea, hipotensión ortostática, trastornos esfinterianos, trastornos sexuales, acatisia, distonía, dolores osteoarticulares, ansiedad, trastorno psíquicos, trastornos cognoscitivos, fatigabilidad y alteraciones de la marcha.

Depresión

La depresión es uno de los más frecuentes. Puede ser incluso precoz y preceder al inicio de los síntomas parkinsonianos fundamentales. Ello puede dar lugar a dificultades diagnósticas.
Es frecuente que exista una disminución de la actividad sexual o disminución de la libido que puede deberse a factores de diversos tipos: acinesia, depresión, edad…

Hiperdrósis o sudoración excesiva

La hiperhidrosis o sudoración excesiva que, en ocasiones, aparece súbitamente, con sensación de intenso calor y efusiones profusas que llegan a empapar la ropa (hiperhidrosis paroxística).
Algunos parkinsonismos tienen la piel con aspecto moteado, azulado. Esto suele estar relacionado con alteraciones vasomotoras de base disautonómica.

Disfagia o trastorno de la deglución

La disfagia o trastorno de la deglución es más frecuente conforme avanza la edad. Según la fase de la deglución afectada la persona puede tener dificultad para una adecuada masticación y cohesión del bolo alimentario, el control de sólidos o líquidos en la boca por falta de movimientos de la lengua, enlentecimiento del reflejo de deglución, etc. Si la disfagia es importante, llega a comprometer la hidratación o el estado nutricional, o puede ser la causa de complicaciones respiratorias como por ejemplo aspiración traqueobronquial.

Seborrea

La seborrea con eventual eczema seborreico se debe a que las glándulas sebáceas funcionan demasiado en los pacientes con enfermedad de Parkinson, especialmente a nivel del cuero cabelludo y rostro. Puede llegar a ser molesta para el paciente.

Alteración de esfínteres

Las alteraciones de los esfínteres, sobre todo en forma de micciones imperiosas con incontinencia esporádica, suelen ser tardías y casi siempre consisten en que un músculo de la vejiga se activa más de la cuenta. Esto hace que el parkinsoniano tenga nicturia, que le obliga a levantarse a orinar por la noche y que durante el día aumente la frecuencia con la que va a orinar, Hay que excluir otras causas, especialmente en pacientes de edad avanzada. Es frecuente el estreñimiento.

Dolor y síntomas sensitivos

Los dolores de diversos tipos, en especial osteoarticulares y musculares y otros síntomas sensitivos son frecuentes en la enfermedad de Parkinson, pues se dan aproximadamente en el 40% de los casos y contribuyen a empeorar la calidad de vida de los pacientes, constituyendo uno de los motivos de insomnio que padecen con frecuencia estos enfermos.
Hay un tipo especial de alteración sensitiva, de aparición nocturna, que se denomina síndrome de piernas inquietas, que consiste en que el paciente cuando se acuesta siente molestias sensitivas importantes en los pies, teniendo la necesidad de mover los miembros inferiores con mucha frecuencia.
Tienen hormigueos y calambres.

Hipomimia

La hipommimia o falta de expresividad facial configura el aspecto típico de los parkinsonianos.

Acatisia

La acatisia consiste en la necesidad imperiosa de moverse sin que el paciente pueda estar quiero o sentado durante largos períodos de tiempo. Ocasionalmente es un síntoma secundario en la enfermedad de Parkinson.

Resumen de síntomas no motores

Estreñimiento
Sialorrea
Disfagia
Incontinencia fecal
Ageusia
Náuseas
Reflujo
Vómitos

Trastornos vesicales
Sequedad de ojos
Disfunción eréctil
Hipotensión ortostática
Hipersexualidad
Nicturia
Sudoración

Disfunción olfativa
Dolor
Sensación de hormigueos

Somnolencia diurna excesiva
Insomnio
Trastornos del comportamiento del sueño desincronizado o con movimientos oculares rápidos (REM)
Trastornos del sueño sin sueño desincronizado
Piernas inquietas
Respiración alterada durante el sueño
Sueños vívidos

Anhedonismo
Apatía
Ansiedad
Déficit de atención
Confusión
Delirio (posiblemente inducido por el tratamiento farmacológico)
Demencia
Depresión
Alucinaciones
Ilusiones
Comportamientos obsesivos
Ataques de pánico
Conductas repetitivas

Visión borrosa
Visión doble
Cansancio
Piel escamosa
Resquebrajada
Eritematosa