El tratamiento del paciente con Parkinson debe ser multidisciplinar y ha de ser personalizado a cada paciente. El tratamiento medicamentoso tiene que completarse con un minucioso cuidado general, con terapias rehabilitadoras, tanto físicas como psicológicas, terapia ocupacional, etc.

TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS

El tratamiento de la enfermedad de Parkinson consiste en la utilización de fármacos, fundamentalmente de Levodopa, que intentan compensar el déficit del neurotransmisor conocido como dopamina y que es el responsable de la mayor parte de los síntomas de la enfermedad.

Actualmente el tratamiento farmacológico no permite compensar la enfermedad indefinidamente, ya que aproximadamente el 50% de los pacientes tratados tienen importantes complicaciones como son fluctuaciones de la movilidad, movimientos involuntarios e incluso, alteraciones psiquiátricas, que dificultan el control terapéutico y ocasionan al enfermo una importante incapacidad funcional.

Hace alrededor de 30 años que se inició el uso de la Levodopa por ser el principal fármaco por su eficacia en el control de los síntomas y en consecuencia, por mejorar la calidad de vida de los afectados. Por eso, se hacen esfuerzos en encontrar soluciones para que su uso crónico tenga las menos secuelas posibles y para conseguir que la concentración en sangre sea estable y así, aumentar su permanencia y efecto en la sinapsis.

TRATAMIENTOS QUIRÚRGICOS

Este tipo de tratamiento, conocido como estimulación cerebral profunda, está indicado cuando el enfermo de Parkinson no responde adecuadamente al tratamiento farmacológico.

La estimulación cerebral profunda es un procedimiento para reducir los síntomas invalidantes de la enfermedad a través de unos electrodos colocados en un área concreta del cerebro que producen una estimulación eléctrica a modo de un “marcapasos de cerebro” y bloqueando las señales que causan los síntomas motores incapacitantes.

Esta terapia es reversible, ajustable e incluso puede ser interrumpida de forma no invasiva.

Para poder realizar esta técnica las personas tienen que cumplir una serie de requisitos:

  • Diagnóstico de Enfermedad de Parkinson
  • Fluctuaciones motoras que no pueden ser controladas con medicación
  • Periodos off muy prolongados y presencia de discinesias
  • Respuesta favorable a Levodopa
  • Personas menores de 70 años
  • Personas sin afectación cognitiva o trastornos psiquiátricos
  • Ausencia de patología médica que no permita la cirugía
  • Otras consideraciones

TRATAMIENTOS REHABILITADORES

Los objetivos de este tipo de terapias es conseguir una mayor autonomía e independencia de la persona, que le permita afrontar las dificultades que encuentra en el desarrollo de sus actividades de la vida diaria.

  • Fisioterapia
  • Logopedia
  • Psicología
  • Terapia ocupacional
  • Musicoterapia
  • Taichí